viernes, 23 de agosto de 2013

Letalmente sexual.

Tus labios conforman una arrolladora lluvia de nueces almibaradas
que traspasan una ferviente sexualidad,
tal cual como un libro nuevo  que provoca devorarlo rápidamente.

Tus ojos  germinan a simple vista un perjudicial afrodisíaco,
¡esa mirada qué me mata!
esa mirada que atraviesa mi piel
y se adhiere a mis huesos
en ese momento de silencio,
el cual me hablas con cada parpadeo
en conjunto con tus pupilas dilatándose ferozmente
y yo?  bueno sin poder resistirme.

Tu cuerpo  está tan armoniosamente conformado
que no me cansaré de divisar,
porque tu anatomía brota a flor de piel una terrible exquisitez.

En fin, todo tú eres por definición
erotismo, pasión, sexo y amor,
en el cual sumergidos entre risas y caricias
trazamos un interminable éxtasis.

sábado, 17 de agosto de 2013

Miedos.

Tengo miedo a lo inesperado,
 a la mar que posee tesoros
con ostras de perlas finas y elegantes,
a un árbol que es alma del universo y
da vida,
a la lluvia que es capaz de ahogarnos,
en un charco en el medio de la calle,
a las cosas más sencillas
porque son las cosas más significativas,
así como cuando veo brillar las alas de una libélula.

Tengo  miedo a tu realidad ,
que ves con ojos inexpresivos,
a ustedes 
porque unidos pueden arrebatar
la felicidad de otros,
aún más a mí por no tener límites en mis pensamientos
y no obstante, a mi  reflejo porque es posible
que se parezca a ti.

martes, 13 de agosto de 2013

El hombre que quiero.

El hombre que quiero, es el que tiene puesta una sonrisa cuando yo estoy triste y me contagia, es el que se impresiona por cosas pequeñas, pero hace que yo las haga notar para recordarme que no pueden pasar desapercibidas dado que, las simplezas son tan extraordinarias que de ahí parte la gran importancia de vivir.
El hombre que quiero, se le ocurre todo el tiempo improvisar para salir de la monotonía, porque él tiene muy en claro que no pretendo sentarme todos los días en el mismo sofá, él vive soñando, sueños fortuitos, sueños conmigo, sueños bonitos.
El hombre que quiero además de ser amante, es sin quererlo un guía el cual aprendo todos los días, porque imparte sus conocimientos, él sabe a dónde va, tiene en cuenta que a cualquier parte iría con él, de igual forma, es consciente que mi amor hacia con él, es libre, me conoce tanto, que si me cortas las alas, y me encierra en una jaula ese amor puede ir minimizándose, estaré triste, pero él necesita verme feliz, feliz siendo de él, pero no completamente atada, porque mi alma se la pasa caminando y en constante movimiento, pero siempre teniéndolo presente.
El hombre que quiero es inteligentísimo, pero no porque se haya leído un gran repertorio de libros, ese hombre es inteligente en la toma de decisiones y está al tanto, que a veces cuando digo “NO” es porque sabe que es un rotundo sí,  un sí de más, más de él, más amor, más caricias, más de mucho más.
El hombre que quiero, no lee sólo libros , va más allá, se la pasa leyendo mis ojos y tocando mi alma, tiene tan buena ortografía que sabe pausar cuando cree que va muy rápido, colocando punto y coma en el preciso momento.
El hombre que quiero tiene el autoestima alta, pero no es porque está pendiente de su físico ni de su indumentaria, los hombres metrosexuales no van conmigo, tiene el autoestima tan alta porque sabe que no es superfluo, sabe que tiene un lugar en la vida y en mi vida, también sabe que se lo merece, porque se ama y por ende me ama, por tanto trasmite amor y eso me encanta.
El hombre que quiero no vive de apariencias, él comprende que las máscaras son sólo para carnaval, él es astuto para tomar las riendas de su vida, pero sobre todo es astuto para dirigirse a mí, tiene tan buena oratoria que me envuelve, pero no sin dejar atrás, es astuto porque calla en el momento acertado.
El hombre que quiero puede ser alto, bajo, flaco o gordito, tampoco es un hombre sin debilidades, todos las tenemos, al igual que yo, tiene miedos, y flaquea en oportunidades, pero yo seré la base que lo empuje a salir si está en un abismo, quizás no le guste el mismo escritor(a) pero trata de interesarse en cierta forma de ello, porque de esa manera aprende más de mí.
El hombre que quiero no vive por vivir, sino para sentir, para amar, para tocar, pero sobre todo para apreciar, ese hombre quizás es temperamental o bipolar, de pronto un poco fuera de lo normal, pero ese hombre me mata, porque además de no ser perfecto tiene un gran potencial.

Ese hombre es imperfecto, a la vista de otros, pero la imperfección está dentro de la perfección, o quizás la perfección no exista pero a mi realidad, ese hombre se parece cada vez más a ti.

lunes, 12 de agosto de 2013

Soy.


Soy esa que en medio del ocaso
contempla el aire ferviente que se añade sobre mi rostro,
soy de esa que en tiempos turbios vuelve a ver con claridad,
soy de esa que  busca las interrogantes que me abruman con frecuencia,
y va atrás siempre de respuestas con fundamentos,
soy de esa que en el medio de la nada
 busca un punto de color, que me haga reír,
 soy de esa que a través de la ventana
 veo una historia inmersa en cada persona,
unas en busca de una historia,
otras tratando de cambiarla,
y yo construyendo mi propia historia.

Soy de esas que inesperadamente busca en la ausencia de luz,
una pizca de esperanza,
soy de esa que  en días de melancolía,
sean días para reflexionar,
soy esa que  tiene miedo al tiempo,
porque el tiempo es tan abstracto que no deja de sorprenderme,
soy de esa mezclas de todas esas personas que he conocido,
incluyendo lo bueno y lo malo.

Soy esa que en la mañana despeinada en al espejo,
se despierta agotada de muchos sueños,
 sueños que intrigan mi mente..
A la final todavía no soy quien quiero ser,
¿Pero qué quiero ser?
Espero poder saber algún día realmente
si soy lo que quería ser,
y si soy feliz siendo quien soy.

jueves, 1 de agosto de 2013

Permíteme..

Permíteme adueñarme de tus sentidos y
dame el derecho de trazar en tus ojos la historia que inventaremos juntos,
permíteme acentuar en tu nariz el aroma de nuestras pieles,
permíteme plasmar en tus oídos mi voz que pide a gritos tu compañía,
permíteme subrayar en tus labios las palabras con sabor a miel que reconfortan mi alma,
permíteme escribir en tu lengua los besos interminables que alimentan nuestra pasión.
Permíteme  ..
permíteme escribir...
y déjame redactar en tu cuerpo el mejor libro del mundo
y así  leerte eternamente
en  el cual sólo tú y yo
cómo protagonistas estamos amándonos intensamente.

Contigo

¿Y si me despierto
un día con ganas de agarrarte la mano para toda la vida?
¿O con ganas de besarte
hasta que se acabe la lluvia en este pozo de agua fría?
Para decirte con el alma que te amo
como una rosa empedernida,
porque no me alcanzaría la existencia para decirte
lo que me gustaría,
que eres lo que más anhelo
de aquí hasta el final de mis días,
porque otra oportunidad
no se si la tendría.

Es por ello, que para mí eres
la luz que me ilumina
por el sendero en tinieblas
que recorro con muchas travesías,
con una inspiración de adrenalina
que nunca se acaba
ni por melancolía.

Que el sol y la luna
me sigan en esta poesía
que te dedico
porque para mí
la vida sin ti sería
una tontería.

Imaginémonos juntos de noche,
de noche como estrellas que vislumbran en el mar,
en el mar que corre buscando a gritos tu compañía,
imaginemos para siempre,
imaginémonos amándonos  juntos toda la vida.