sábado, 14 de septiembre de 2013

Al oído.

Susúrrame al oído que soy lo que más anhelas,
dime al oído que revives cada vez que me piensas,
murmúrame despacio pero sin pausa el pavor que sientes
si me fallas,
cuéntame al oído la risa que te da verme sonrojar
cuando me dices cosas palpitantes,
mascúllame al oído la vehemencia de nuestra ternura,
y balbucéame al oído  todo lo que quieres de mí.
Definitivamente, 
susúrrame al oído pero sin titubeos el apetito insaciable de nuestros besos,
Y nunca jamás te detengas.

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