Susúrrame al oído que soy lo que
más anhelas,
dime al oído que revives cada vez
que me piensas,
murmúrame despacio pero sin pausa
el pavor que sientes
si me fallas,
cuéntame al oído la risa que te
da verme sonrojar
cuando me dices cosas
palpitantes,
mascúllame al oído la vehemencia
de nuestra ternura,
y balbucéame al oído todo lo que quieres de mí.
Definitivamente,
susúrrame al oído pero sin titubeos el apetito
insaciable de nuestros besos,
Y nunca jamás te detengas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario